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El otoño marca la decisión impostergable de calefaccionar la casa: ¿Cuáles son las últimas opciones más económicas?

La ecuación energética para mantener la casa calefaccionada en el invierno que se aproxima, es una de las decisiones capitales de toda economía doméstica, por lo que adentrarnos en las distintas opciones es importante en esta hora de decisión.

Desde distintos puntos de vista lo más económico y lo más caro pasan ambos por la electricidad: el acondicionador de aire bien puede requerir una inversión inicial algo más importante, pero con el tiempo es recuperable. En el otro extremo la estufa eléctrica es lo más barato que ofrecen las casas del ramo, pero su consumo mensual puede alterar cualquier recibo de UTE.

Todo apunta en esta línea al “split”, quizás el instrumento más eficaz, en tanto está disponible para prestar servicio tanto en invierno como en verano, lo que compensa las necesidades del futuro inmediato y luego la de los grandes calores. Los cálculos básicos señalan que la inversión se recuperará a lo sumo en dos inviernos. Quizás la mayor duda sea la vida útil y los técnicos afirman que si son de buena calidad certificada, pueden superar los 7-8 años.

Existe también la opción de la losa radiante, de las más cómodas y confortables, pero a menos que se viva en un edificio con caldera eléctrica, la instalación a nivel unitario requiere de una inversión importante, aunque el saldo es de los más aplaudidos.

Las otras opciones a la hora de invertir

El más tradicional, folklórico, atractivo para muchos, sistema de calefacción uruguayo es la estufa a leña, aunque la modernidad ha traído consigo mejoras fundamentales para algo que resulta más complejo que el manejo de lo eléctrico.

Las tradicionales estufas a leña son caras de construir, ya que además de los materiales es necesario un estufista que garantice que no deberemos abrir puertas y ventanas en invierno para que el humo no nos asfixie. También las hay de chapa que evitan ese riesgo, y son mucho más económicas, aunque menos vistosas. En ambos casos, el rendimiento calórico es bajo (10%) y siempre hay que andar acarreando leña, consiguiéndola seca, limpiando, y otros menesteres. Actualmente hay en el mercado múltiples calefactores y estufas a leña de alto rendimiento, que mejoran sensiblemente la ecuación y disminuyen los riesgos. Sin embargo la leña seca, seca, sigue siendo una dificultad no menor ya que los aparatos de doble combustión pierden capacidades rápidamente si se los usa con leña “oreada”.

En los últimos tiempos, los colectores solares para calentar agua, y distribuirla por cañería dentro de la casa, es una nueva, ecológica, y cautivante opción, aunque de momento los precios siguen siendo entre los más alto de todos, algo que se compensa en tanto el “combustible” es el Sol (hasta determinada temperatura, después hay que usar otro que apoye la escasa radiación invernal); con los años estos sistemas están bajando de precio de manera significativa.